Una de las dudas que os rondará la cabeza como padres primerizos, es cuál es el momento en que el bebé deje de dormir la siesta.

La siesta y el buen descanso en bebés y niños es esencial, ya que ayuda en su desarrollo (tanto físico como cognitivo). No obstante, a medida que vaya creciendo, las horas de siesta se irán reduciendo hasta que, finalmente, desaparezca.

¿En qué momento dejan los niños de hacer siestas?

dejar de dormir la siesta en niños

Realmente, no hay un mejor momento para dejar de dormir la siesta. Todo va a depender de las necesidades de cada niño para descansar. Algunos niños pueden dejar de tomar siestas cuando tienen alrededor de dos años, mientras que otros pueden continuar tomando siestas después de los cinco años.

Después de los cinco años, el niño pequeño debería poder dormir la mayor parte de su sueño por la noche, sin necesidad de siestas diurnas.

El proceso es gradual. Al principio habrá más días de 3 siestas que de 2 y poco a poco esta proporción irá cambiando, hasta que un día desaparezca y ya no haga la tercera siesta.

 

 

campana ¡TOMA NOTA! A medida que vayan desapareciendo las siestas, vas a tener que adelantar la hora de acostarse de tu bebé un poco más temprano, para compensar su sueño hasta que se acostumbre a sus nuevos horarios y no llega a la hora de acostarlo por la noche.

 

"Expertos Alondra"

Si no sabes cuál es el mejor momento u hora para acostar a tu bebé, puedes hechar un vistazo a nuestro post: “¿Sabes a qué hora debes acostar a tu bebé?”. Te contamos todo lo que necesitas saber.

 

¿Cómo sé que mi hijo ya no necesitas tomar una siesta?

Como ya hemos dicho, cada bebé tienes sus propias necesidades de sueño, pero generalmente, estas son algunas de las señales que te dirán cuándo es el momento de que desaparezca la siesta:

  • Tu bebé tarda en conciliar el sueño por la noche: Duerme fácilmente durante la siesta, pero la hora de acostarse se convierte en un desafío. Su cuerpo no le exige dormir ya que su necesidad ha sido satisfecha con la siesta diurna.
  • Parece activo a la hora habitual de la siesta: si tu bebé está tranquilo, rechaza la siesta y muestra su falta de voluntad para tomarla, significa que puede saltarse esta siesta programada.
  • Se muestra irascible e irritado cuando le obligas a tomar una siesta: llora o tiene una rabieta antes y durante la siesta. Incluso protesta si intentas acostarle a la hora de la siesta, quizá sea hora de decirle adiós a este pequeño sueño durante el día.

 

Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), "las siestas son habituales hasta los 3-4 años. Pero a partir de esta edad, algunos niños siguen durmiendo a media tarde sin que interfiera su sueño nocturno".

Consejos para una mejor transición

La transición para dejar de dormir la siesta suele ocurrir entre los 12 y 15 meses, ya que su ventana de sueño comienza a alargarse y puede permanecer despierto más tiempo entre la siesta y la hora de irse a dormir. Esto suele estar relacionado con un hito de desarrollo: los bebés empiezan a caminar. Por lo que es muy normal que cueste acostar al bebé para que duerma la siesta. La clave es identificar el momento ideal en el que el bebé indica que está preparado para reducir sus horas de descanso.

En Alondra disponemos de las camitas perfectas para ayudar en esta transición ¡nuestras camitas Montessori a ras de suelo! Con su diseño en forma de cabaña, a los peques les parecerá el lugar perfecto para jugar y para dormir.

Camas bajas Montessori a ras de suelo

 

Lo normal es que la siesta desaparezca entre los 3-4 años. Es al cumplir los cuatro años cuando la mayoría de los niños abandonan el hábito de la siesta y los padres pueden dejar de considerarla tan necesaria.

  • Tan importante es propiciar que duerma como despertarlo cuando lo necesita. A partir de los siete meses mejor que no haga siestas largas (más de dos horas) porque dificultan el sueño nocturno. Pero despertadlo con delicadeza y cariño. Nada de brusquedades.
  • No lo forcéis. Revisad sus costumbres durante la semana: ver lo que hace la mayoría de días os ayudará a tomar una decisión.
  • Lo importante es que el día que no duerma la siesta intentéis que realice una actividad relajante.

Si solo duerme la siesta dos días, podéis dejar que duerma el día que quiera. Recordad que si la hace puede que por la noche se acueste más tarde. Y si no la hace, quizá necesite irse antes a la cama.